sábado, 4 de febrero de 2012

Las (odiosas) biografías

Suelo huir de las biografías como de la peste, más aún de las autobiografías, o bien no dicen nada del individuo con excepción de unos datos biográficos, o bien parecen diseñadas para el autobombo (al fin y al cabo, pocas cosas más difíciles hay q la autocrítica). Digamos que siempre parecen demasiado serviles o demasiado cargadas de orgullo. La dificultad radica en la imposibilidad de juzgar ecuánimemente lo que se ama (en especial si el objeto amado es uno mismo).

Sin embargo he de decir que esta creencia tan arraigada en mi se viene abajo cuando hablamos de comics. Desconozco el motivo, a lo mejor los dibujantes viven en mundos imaginados o simplemente son raros con conocidos más raros y con vivencias juveniles curiosas, pero el hecho es que la novela gráfica parece un buen metodo de expiación y contricción de los azares de la vida para estas personas tan especiales. El hecho es que no son cargantes, no son indulgentes, no se dan autobombo, muy al contrario parecen sinceras, curiosas y cargadas de humor (no todas) a pesar de lo tremendo de algunas historias.

Píldoras azules, de Frederik Peeters.


El autor conoce a una chica en una fiesta. La chica se llama Cati y tiene eso que hace que nazca el amor. Cati es seropositiva y su hijo también. Cómo percibimos la enfermedad, qué supone vivir con un enfermo de sida como pareja,  el amor que despierta un niño enfermo, aunque no sea el tuyo. Las píldoras azules que necesita para controlar la enfermedad. Todo contado con amor, con humor, con sentimiento. Tierna y sentimental, nos habla del amor en los tiempos del sida, de cómo se puede convivir con la enfermedad y ser feliz.


Blankets de Craig Thompson.

 La infancia y adolescencia de de Craig, el abuso al que es sometido por niños mayores, el entorno ultra religioso en una pequeña ciudad de Wisconsin, las relaciones familiares y el primer amor. Cercano y claro. La vida misma.

Stitches de David Small


David es operado de la garganta y se queda mudo. Ha tenido cáncer y su padre, que es médico, piensa que lo  mejor es ocultárselo. Su madre es una tirana incapaz de entender lo que pasa, encerrada en si misma y en sus problemas. Sobrecogedores dibujos para contar una historia terrible en la que el protagonista decide irse de su casa a los 16 años con la ilusión de ser artista como único equipaje. Un dibujo en especial es un icono para mi: El niño dibuja y se mete en su propio dibujo para desaparecer. Sin duda una gran obra maestra.

  
Sofia y el negro,de Judit Vanistendael.


Sofía se enamora de un negro, un refugiado togolés descendiente de un linaje de reyes. Alto, guapo, con la elegancia principesca de ciertas razas africanas resulta irresistible para Sofía.
Dividido en dos partes, la primera es realmente graciosa: contada por el padre de Sofía, nos cuenta como conoce a Abú, como no le queda más remedio que aceptarle en la familia, ayudarle para que pueda quedarse en Bélgica e incluso a darle cobijo en su propia casa. La segunda nos cuanta el desencanto de la vida del exiliado, la imposibilidad de vivir lejos de la tierra  y de la familia, el desarraigo y el paro, la imposibilidad de amar a alguien que se siente extranjero.

TRES AUTORES ESPAÑOLES
  

Arrugas, de Paco Roca


El padre tiene alzeimer, el mal de nuestros días. Convivir con la enfermedad y con un enfermo difícil sin posibilidad de curación.

María y yo, de Miguel Gallardo


María es autista. sus padres están separados y Miguel nos cuenta unas vacaciones con su hija, con más humor que sentimentalismo. El amor pasa por encima de las limitaciones. Un feliz encuentro entre un padre y una hija.


Paracuellos de Carlos Giménez


 
Monumental obra, tanto en contenido como en extensión, en la que el autor narra su infancia en un hospicio en tiempos de Franco. Hambre, vejaciones, soledad, abandono y a la vez amistad, la labor de las buenas personas, la increíble capacidad de los niños para jugar y reír el las condiciones más adversas. Dibujada a lo largo de los años, es una obra imprescindible para comprender con humor y sin ánimo de revancha como se comportaron los devotos ganadores de nuestra guerra en casa.

El colgao

2 comentarios:

  1. A ver si me pongo las pilas y empiezo a regularizar mis visitas a las bibliotecas públicas. Me guardo este post como guía indispensable en la sección comic (el resto para la de literatura y ensayo). Gracias chicos

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  2. Gracias, que emocion tan intensa leer Pildoras Azules, se me resbalaban las lagrimas, tiene frases y situaciones tan intimas...

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