martes, 29 de mayo de 2012

¿Correr por placer o correr y sufrir?


El escritor francés Jean Echenoz nos acerca la vida del atleta checoslovaco y plusmarquista olímpico Emil Zátopek en su novela "Correr" y cómo este deportista lleva hasta el extremo su gran afición por correr, por avanzar, por ganar y por competir.

Razones bien diferentes por las que corre el escritor japonés Haruki Murakami de quien a través de su libro “De que hablo cuando hablo de correr” descubrimos no solo al novelista sino también a un gran aficionado a los maratones.

Las dos novelas son muy distintas, Murakami valora el esfuerzo y el sudor que arrastra un entrenamiento, Zátopek muestra el espíritu de un corredor nato,  al que no le supone ningún esfuerzo avanzar,  frente a la lucha diaria de Murakami por superarse y sumar maratones.

Murakami nos habla de sus piernas, del dolor que sufre cuando cree que ya no puede correr más, Zátopek no habla de su esfuerzo sino de la libertad que siente cuando inicia una carrera y no ve su fin.


El checoslovaco corre a su gusto, sin pensárselo demasiado, el japonés corre casi por “obligación” y porque sabe que luego se sentirá mejor. 

Y es que mientras Zátopek se entrena para competir y ser medalla olímpica, Murakami se entrena para superarse a sí mismo, sin ánimo de obtener ningún título.
 
Por otra parte, la historia que nos cuenta Echenoz es la de un gran deportista que acabó siendo barrendero por culpa de la intolerancia política.

Refleja la manipulación que hizo la dictadura comunista checa del triunfo de Zátopek, que le exhiben como símbolo de un país hegemónico y ganador, que le atan, le explotan y, en ocasiones, le impiden su desarrollo pleno en el deporte.

La novela está escrita en tercera persona, como queriendo el autor alejarse de la cruda realidad y no implicarse demasiado, hecho que contrasta con los supuestos pensamientos que pasan por la cabeza de Emil y que el autor narra como si conociera exactamente.

Una obra que nos dice cómo las políticas dictatoriales no entienden ni de sentimientos ni de aficiones y son capaces de adueñarse de la vida de un gran atleta.

En mi opinión, las descripciones de algunas de las carreras y competiciones de Emil Zátopek son excelentes y hacen que el lector visualice los tramos por donde va pasando el corredor hasta llegar a la meta.

No obstante, esta cuerda se pregunta si la vida de Emil no encierra el misterio de una metáfora: correr y disfrutar corriendo como signo de libertad ante una dictadura. Emil corre hasta que sus fuerzas y su edad le frenan en Melbourne, su última competición. 

Emil siempre sonriente ante las torturas que acomete su país.

La Cuerda 3.

La cuerda 2, ya nos había hablado de estos libros:


1 comentario:

  1. el libro "correr" no me gusto mucho y el de Murakami no lo he leído, no es de los míos. La historia de Zatopek es buenísima y creo q desaprovechada. Sin embargo la comparación de dos estilos de escritura y como abordan los autores dos historias sobre correr es magnífica y creo q sacas unas conclusiones razonables y esclarecedoras.
    cada día mejor cuerda 3, gracias

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