jueves, 10 de mayo de 2012

"El enredo de la bolsa y la vida", de Eduardo M.

Estimados lectores,

Aquí estoy, escribiendo en un blog de literatura… Y esto ha sido posible gracias a la confluencia de dos factores: la infinita generosidad de los miembros de “Tres Cuerdas y un Colgado” por un lado y la alarmante falta de control de la calidad sobre el artículo que estáis leyendo.
Queridos lectores de este blog, no se lo tengáis en cuenta. Os juro que son gente muy maja, aunque un poco inconsciente.
Antes de continuar voy a presentarme: soy ese tío que durante los últimos días del pasado mes de abril ha estado descojonándose de lunes a viernes en el trayecto realizado en metro desde Plaza España a García Noblejas.

Por las miradas de extrañeza de alguno de mis “compañeros de viaje” deduje que a muchos les parecí un tipo extraño y, a buen seguro, con cierto grado de locura o estupidez, vamos, un gilipollas.
Pero el motivo de la citada risa continuada fue la lectura de la última novela de Eduardo Mendoza “El enredo de la bolsa y la vida”, por lo que me gustaría recomendaros su lectura.
Aunque soy un lector ocasional de literatura, siento un gran regocijo cuando me entero de la publicación de una nueva obra de este maravilloso escritor barcelonés.   
En esta ocasión, Eduardo Mendoza nos presenta otra divertida historia en la que el autor ha sido capaz de mezclar de un modo genial ilustrativas alusiones a la iglesia católica,  una certera visión de las causas de la crisis económica que vivimos en la actualidad y un simpático retrato de la cultura china.

Toda la historia está contada con el habitual humor característico de Mendoza mediante la aparición de personajes variopintos que se ven envueltos progresivamente en la trama. 
Por último, la novela sorprende, al menos a mí, con un final conmovedor y emotivo.
¿Qué más se puede pedir?

E. M.

3 comentarios:

  1. Eduardo Mendoza me hace reír. Es culto, gracioso, entretenido e interesante. Igual q Eduardo M.
    gracias por tu colaboración . igual hace falta un cuerdo 1
    un abrazo

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  2. Bueno, bueno, que buen fichaje!!! No dejeis de escapar a este chico, es muy divertido. Enhorabuena E.M.

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  3. Eduardo M. describes tan gráficamente las sensaciones que te ha producido el libro que es difícil no tener ganas de leerlo. De lo que me quedo con ganas es de haber entrado en un vagón del trayecto Plaza de España-García Noblejas y haberte encontrado muerto de risa y en comunicación intensa con tu medio tocayo. Es una de esas situaciones en que no te habría saludado, por no romper el momento. Te deseo un montón de lecturas tan satisfactorias.
    Dura competencia tenéis cuerdas y colgado.

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